Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, una fecha que busca generar conciencia sobre las enfermedades cardiovasculares y la importancia de reconocer sus factores de riesgo, atender las señales de alerta y mantener un seguimiento adecuado de la salud.
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte a nivel mundial. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, este grupo incluye padecimientos que afectan al corazón y los vasos sanguíneos, entre ellos la cardiopatía coronaria y los accidentes cerebrovasculares. En México, las enfermedades del corazón también ocupan el primer lugar entre las principales causas de defunción. Durante el primer semestre de 2025, el INEGI registró 95,935 defunciones por enfermedades del corazón, de manera preliminar.
Hablar de salud cardiovascular implica mucho más que pensar en una emergencia. La hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaquismo, el sedentarismo, la alimentación poco saludable, la obesidad y los antecedentes familiares pueden aumentar el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular. Además, algunos padecimientos pueden avanzar durante años sin presentar síntomas evidentes.
Por eso, conocer los propios factores de riesgo y realizar revisiones médicas periódicas puede ser fundamental. También es importante prestar atención a señales como dolor o presión en el pecho, dificultad para respirar, mareos, desmayos, palpitaciones o molestias que se extienden hacia los brazos, cuello, mandíbula o espalda. Ante síntomas que puedan indicar un infarto, se debe buscar atención de urgencia de inmediato.
Cuando el corazón necesita atención especializada
En algunos casos, una enfermedad cardiovascular puede requerir procedimientos especializados para diagnosticar o tratar una obstrucción en las arterias. Uno de ellos es el cateterismo cardíaco, que permite estudiar el funcionamiento del corazón y observar el estado de las arterias coronarias. Dependiendo del diagnóstico, durante el procedimiento también puede ser necesario realizar una intervención como angioplastia y colocar un stent.
El costo de estas intervenciones puede variar considerablemente de acuerdo con el hospital, los honorarios médicos, los materiales utilizados, el número de stents requeridos, los días de hospitalización y la complejidad del caso
Como referencia dentro del sector de Seguros de Gastos Médicos Mayores en México, la atención de un evento cardiovascular severo o un infarto en un hospital privado puede oscilar entre los $170,000 y $300,000 pesos, considerando estudios, procedimiento, honorarios y estancia hospitalaria. En casos más complejos, cuando se requiere una cirugía a corazón abierto o un bypass coronario, los costos en el sector privado pueden elevarse desde $600,000 hasta más de $1,000,000 de pesos. Estas cantidades deben entenderse como estimaciones del mercado y no como un costo fijo o cotización de un hospital en particular.
El impacto económico puede aumentar cuando la atención requiere terapia intensiva, procedimientos adicionales, medicamentos, materiales especializados o una estancia hospitalaria más prolongada. Por ello, ante una emergencia cardiovascular, además de la atención médica oportuna existe una preocupación financiera que puede resultar considerable para una familia.
¿Cómo interviene un Seguro de Gastos Médicos Mayores?
Un Seguro de Gastos Médicos Mayores puede ayudar a hacer frente económicamente a enfermedades o accidentes que requieren hospitalización, tratamientos especializados o intervenciones quirúrgicas. En el caso de una enfermedad cardiovascular, una póliza puede contemplar gastos hospitalarios, honorarios médicos, estudios, medicamentos y procedimientos quirúrgicos, siempre de acuerdo con las condiciones, coberturas y límites establecidos en el contrato.
La cobertura no significa que todos los gastos sean absorbidos automáticamente por la aseguradora. Cada póliza establece condiciones específicas que pueden incluir deducible, coaseguro, suma asegurada, tabulador de honorarios, red hospitalaria, exclusiones y periodos de espera. También es importante revisar cómo se manejan las enfermedades preexistentes y qué procedimientos requieren autorización previa.
En una situación de emergencia, contar previamente con esta protección puede permitir que la persona concentre su atención en recibir atención médica y seguir las indicaciones de los especialistas, mientras la aseguradora participa en el pago de los gastos que correspondan de acuerdo con la póliza contratada.
La prevención también forma parte de esta protección. Mantener un control de la presión arterial, colesterol y glucosa, realizar actividad física, cuidar la alimentación, evitar el tabaco y acudir a revisiones médicas puede contribuir a reducir factores de riesgo cardiovascular. La Federación Mundial del Corazón señala que una parte importante de las enfermedades cardiovasculares puede prevenirse o controlarse mediante la atención de estos factores.
Cuidar el corazón también implica estar preparados
El Día Mundial del Corazón es una oportunidad para recordar que una emergencia cardiovascular puede ocurrir incluso cuando una persona no espera necesitar atención médica especializada. Tener hábitos saludables y acudir a revisiones médicas es una parte de la prevención. Contar con una protección financiera adecuada es otra forma de estar preparados.
Un Seguro de Gastos Médicos Mayores debe contratarse pensando en las necesidades de cada persona y revisando cuidadosamente sus condiciones. Conocer el deducible, coaseguro, hospitales disponibles, suma asegurada, periodos de espera y exclusiones permite saber con anticipación cómo funcionará la protección cuando llegue el momento de utilizarla.
Porque cuidar la salud también significa anticiparse a los gastos que pueden surgir cuando se necesita atención médica especializada. Este Día Mundial del Corazón, conocer nuestros riesgos y contar con una protección adecuada puede ser un paso importante para cuidar tanto nuestro bienestar como nuestras finanzas.


